Tadeu Schmidt, presentador del “Big Brother Brasil 25”, sorprendió a todos con su discurso antes de la eliminación de Gabriel, quien se enfrentó a Vitória y Aline en el paredón. Con un tono nostálgico, el presentador evocó el estilo de Thiago Leifert al proponer una narrativa que intenta explicar la situación actual del programa. Sin embargo, su mensaje fue recibido con escepticismo por muchos, que consideran que la edición carece de contenido significativo.
Gabriel, a pesar de su eliminación, se destacó por su sinceridad, contrastando con los discursos confusos de Vitória y Aline, quienes no lograron conectar con el público. Tadeu mencionó que se había propuesto contar una historia inspiradora, pero muchos espectadores sintieron que su metáfora sobre “los Guerreros de Tri Vita” no reflejaba adecuadamente lo que ocurre en la casa, donde la falta de conflicto y autenticidad ha llevado a un estancamiento en la dinámica del juego.
El presentador subrayó que los participantes deben ser proactivos y asumir riesgos para evitar ser olvidados, comparando la situación actual con ediciones pasadas que tuvieron un mayor impacto en la cultura popular. Gabriel, al salir, se encontró con una dura realidad: su cuenta de Instagram mostró un crecimiento escaso en seguidores, lo que refleja el bajo interés del público por el elenco actual.
Mientras el público debatía la validez del discurso de Tadeu, algunos críticos señalaron que, aunque era un intento de inspirar, el mensaje no se sentía aplicable a todos los concursantes. La falta de autenticidad y el deseo de permanecer en “el barco” sin asumir riesgos han llevado a que esta edición sea considerada “el barco de la vergüenza”. En conclusión, el programa enfrenta un desafío significativo para recuperar su relevancia y captar el interés de los espectadores en un panorama cada vez más competitivo.